Las fiestas a lo grande se viven en Ámsterdam. A continuación, un pequeño repaso de los mejores lugares donde podrá bailar toda la noche con sus amigos y en donde podrá conocer a nuevas amistades que harán su estancia más placentera.
La discoteca More, ubicada en la calle Rozengracht, le ofrece al visitante un ambiente excelente. Tiene una zona especial para los amantes del chill-out y relajarse como lo necesita.
Si desea algo más de libertad, el lugar al que tiene que ir es la discoteca The Power Zone. La fiesta aquí es literalmente, a lo grande. Se trata de la discoteca más grande de la ciudad. Es un lugar muy frecuentado por adultos, sin embargo, en las noches de fin de semana, jóvenes mochilero también se atreven a entrar en las pistas de baile. La fiesta aquí no termina y el local abre está abierto hasta el amanecer.
Visitar el club Panama en la calle Oostelijke puede resultarle muy grato. Aunque es un poco difícil afirmar si el lugar es una discoteca o un bar, lo que es seguro es que tiene la diversión garantizada. A determinada hora (normalmente en la tarde), el local funciona como club de copas y restaurante. Sirven una comida sencilla, pero de muy buen gusto para los que desean un bocadillo mientras se toman un brandy. También sirven café para los más recatados. El local dispone de un escenario en donde suelen haber presentaciones teatrales y conciertos. Las obras que se suelen presentar son un gran ejemplo de la vida cultural y vanguardista de Ámsterdam.
Para los nostálgicos que aman el tecno, el lugar a visitar debe ser la discoteca Paradiso. Se encuentra en el número 8 de la calle Weterringschans. Los viernes son los días ideales para escuchar tecno, sin embargo, los días sábados la oferta musical es más abierta, haciendo que la gente llene las pistas de baile con canciones de los años 70 y 90.
La belleza de Ámsterdam contempla diversos factores que lo cautivarán durante su visita. Si bien la ciudad se caracteriza por ser una ciudad supermoderna, por su vida liberal y por la magia se sus canales, también se pueden encontrar pequeños rincones dedicados a la naturaleza que brillan como pepitas de oro en las orillas de un río.
Uno de estos lugares mágicos y encantadores es el Mercado de Flores de Ámsterdam, conocido localmente como Bloemenmarkt. El paisaje del lugar lo harán sentir en una tierra mágica y surreal, como si se tratara de un sueño de Dalí. El Mercado está formado por una gran cantidad de barcazas ubicadas a lo largo de Muntplein, en un amplio canal neerlandés conocido como Singel. En los alrededores se ubican atractivos como la Torre Munttoren.
Cientos de visitantes llegan al Mercado de Flores para hacer un regalo a su pareja a un ser querido. El lugar se distingue por ser uno de los centros históricos de Ámsterdam, ya que la historia del lugar se remonta al siglo XVIII, siendo una clara muestra de la tradición comercial de la ciudad. Uno puede encontrar flores de todo tipo; desde las que son naturales de Holanda, hasta flores exóticas venidas de diversas partes del mundo y que se han adaptado al clima neerlandés. También se pueden comprar semillas diversas que son muy solicitadas por los aficionados a la jardinería. Los comerciantes florales de Ámsterdam se enorgullecen de tener hasta 700 tipos de tulipán, siendo uno de los detalles más apropiados para regalar.
Imagine el ambiente fresco del Mercado de Flores. Además de hacer compras usted podrá dar una agradable paseo con su familia mientras respira una fresca brisa flora que le devolverá la energía al cuerpo. Las fotografías que se tome serán un gran recuerdo lleno de color y alegría floral típica de Ámsterdam.
Muchos piensan que la ciudad con más canales del mundo es Venecia. Si bien la joya italiana es un destino inolvidable, Ámsterdam ofrece más canales todavía, en donde los recorridos en bote suelen traer relajación, además de mucha rapidez. Con el paso del tiempo, la sencilla actividad del transporte se ha convertido en un atractivo turístico que no puede perderse. La arquitectura de la ciudad se ha adaptado a la situación geográfica, construyéndose más de 1200 puentes de gran interés para los visitantes.
Uno de los puentes más conocidos es el Magere Drug, un puente bastante angosto pero que llama la atención de los turistas por haber sido construido en el siglo XVII. Es un lugar histórico que representa las quejas de dos hermanas, quienes pugnaron por la construcción de un puente que unificara lugares diferentes de la ciudad.
Otros puentes se pueden recorrer a pie o se pueden apreciar en completa magnitud desde el agua. El conocido puente azul, o también llamado Blauwbrug, es otro de los monumentos que roba las miradas de todos. Fue construido a finales del siglo XIX, caracterizandose por un color azul que brilla en medio de la ciudad. Es famoso porque une Amstelstraat con Waterlooplein. Al ser un puente más ancho que los demás, alberga siempre la presencia de cientos de turistas que no dudan en tomarse una fotografía en “la ciudad de los canales”.
Estos puentes son la característica más importante de la ciudad, lo que hace que multitud de turistas vengan a vistarla. Con esta gran cantidad de canales uno puede llegar rápidamente a cualquier lugar de la ciudad, lo que hace fácil conocer los museos y barrios más importantes de Ámsterdam gracias a un servicio de transporte novedoso. Por sus populares canales suelen pasar incluso grandes cruceros cargados de turistas que desde lejos ven la magnitud de una ciudad productiva y viva.