Le gusta comer queso, es fanática de los diferentes tipos de quesos que existen en el mundo. Sabía usted que Ámsterdam pertenece a uno de los países que más queso consume en el mundo. Además de ser uno de los fabricantes de los mejores quesos que existen en todo el Universo. Como es el caso del queso Gouda y queso Edam. El primero lleva el nombre de la ciudad donde se creó, y se elabora calentando la leche pasteurizada de vaca. Para los que no la conocen gouda es una ciudad de los países bajos que se sitúa en la Holanda meridional. Además de ser muy conocida por su queso gouda, también se le conoce a la ciudad por ser fabricantes de pipas y velas. De hecho el segundo martes de diciembre se celebra la noche de las velas, todo un acontecimiento súper impresionante donde toda la ciudad queda a oscura y se van encendiendo las velas que son las que van a iluminar el camino; así como la cerámica, muy conocida y valorada.
Creo que todo el mundo conocer las típicas cerámicas holandesas que son blancas y azules. Pero volviendo a este queso tan famoso y saboreado a nivel mundial, estos quesos son de pasta amarillenta. Usted los podrá encontrar en los mercados de la ciudad así como de todo el país, y los puede conseguir de todos los tamaños que van desde el mini gouda hasta quesos gigantes de 30 kilos, una barbaridad, pero al mismo tiempo una gran delicia. Si usted decide visitar Holanda y pasar por Gouda, le gustará pasar por el mercado de los quesos, el cual se celebra los jueves de Julio y agosto. Y sobre el queso Edam, es posible que no lo conozca por su nombre, pero seguro que si lo ha visto en más de una ocasión, ya que son esos quesos que son de bola color rojo. Es un queso compacto de color amarillento. Y para sus fanáticos es bueno visitar la pequeña ciudad de Edam que queda a poco tiempo de Ámsterdam. Que maravillas es poder estar de vacaciones en Ámsterdam y poder hacer un recorrido por las ciudades cercanas donde se producen los mejores quesos del mundo. O simplemente llegar a un súper mercado en Ámsterdam como el Albert Heijn comprarse un buen pedazo del queso de su gusto, con un buen bastón de pan y sentarse en una plaza o frente a un canal a admirar el paisaje y disfrutar de una merienda fuera de serie y su paladar disfrutará de una verdadera exquisitez.