Se ha dicho que Ámsterdam tiene más canales que Venecia, más cafés que Viena y más puentes que París. Y todo ello es cierto. En Ámsterdam hay muchos canales, podrá disfrutar de ellos sobretodo en las estaciones cálidas, en invierno el frio puede impedir que recorrer los canales sea una maravillosa experiencia. Exactamente el centro de la ciudad cuenta con 160 canales, sobre ellos se ensalzan 1.281 puentes, ocho de los cuales son levadizos.
De ellos, el más popular y fotografiado es el Magere Brug, literalmente puente estrecho, construido en 1670. Según la historia su construcción se debió a las innumerables protestas que realizaron de 2 hermanas que vivían cada una a un lado del Amstel.
Aun hoy en día muchos de estos puentes siguen prestando servicio a la ciudad y consiguiendo atraer la atención de miles de turistas que pasean por la ciudad de Ámsterdam. Y también el Blauwbrug (puente azul). Desde hace poco ha recuperado su color original. Construido en 1884, esta inspirado en un conocido puente de París por lo tanto de parisino que une Amstelstraat con Waterlooplein. Desde el se realizan cientos de grabaciones de video y fotografías cada día, siempre encontrará turistas que pasan por el puente y se asombran de la belleza de este espacio abierto. Muy cerca de la Rembrandtplein de Ámsterdam hay un puente sobre el que disfrutaras de vistas a nada menos que quince puentes. Para poder verlo debe situarse en Reguliersgracht esquina Herengracht, en la orilla de los números impares, tras de si tendrá la plaza Thorbeckeplein y Rembrandtplein. Recomendamos la visita al anochecer cuando los puentes son iluminados con cientos de luces que hacen una preciosa postal. Bajo los puentes cada edificio se refleja en las aguas de Ámsterdam sobre las que viven -literalmente- miles de personas, a bordo de las 2.400 casas flotantes atracadas en sus canales de manera regulada. Todas poseen su propio estilo. Incluso existe un museo sobre este tipo de viviendas ideadas por los hippies que fueron los primeros en vivir dentro de los canales.
Uno de los lugares que mayor cantidad de estas viviendas reúne son las orillas del rio Amstel a su paso por la ciudad. Cada noche se cierran una decena de esclusas urbanas y desde la isla de Zeeburg (sobre la que se sitúa el camping que adquiere su nombre se bombean 600.000 metros cúbicos de agua a los canales; de este modo, cada tres días se renueva toda el agua de los mismos. Y no es extraño ver a la grúa sacando el coche de algún descuidado. La ciudad tiene 700.000 habitantes, 400.000 bicicletas, 220.000 árboles, 300 esculturas al aire libre; 209 obras de Vincent Van Gogh y 22 pinturas de Rembrandt. Por eso no es de extrañar que la ciudad cuente con más de 40 museos, la mayor cantidad por metro cuadrado del mundo.
Marken
Marken antiguamente era una isla, está cerca de Ámsterdam, a unos 20 km de la ciudad. Ahora está unida a la ciudad por un puente terrestre. Es un muy típico pueblo de pescadores, donde la gente aún viste las ropas tradicionales holandesas (y no sólo para los turistas) y habla su propio dialecto, el “Markens”. Los primeros habitantes, en el siglo XIII, fueron los monjes de Frisia. A partir del siglo XIV se desarrolló como pueblo pesquero. Muchas de las casas de Marken datan del siglo XV. Cómo llegar a Marken: Autobús 111 desde Centraal Station (45 minutos de viaje aproximadamente).
Castricum
Castricum está a 40 km de Ámsterdam, en North Holland. Es un excelente sitio para pasar uno o dos días llegar y disfrutar de bellos caminos entre bosques y dunas que llevan a la playa. Lo ideal es alquilar una bici y recorrer el lugar. Cómo llegar a Castricum: tren desde Centraal Station. El tren tarda 25 minutos en llegar y cuesta 8.40 € ida y vuelta.
Zaanse Schans
La cantidad de molinos de viento ubicados en Zaanse Schans se debe a que, en sus orígenes, era una zona industrial. Muchos no están en sus ubicaciones originales, sino que fueron relocalizados para su preservación. Las casas conservan un carácter típico del lugar, tanto por su diseño, como por los materiales de construcción (todos del lugar), y por su tradicional pintura verde. Cómo llegar a Zaanse Schans de Ámsterdam: Tren a Koog-Zaandijk. Al llegar hay que tomar un Ferry para cruzar el río (consejo: consiga un mapa ni bien baja del tren)
A pesar de que la gran mayoría viaja a Ámsterdam para divertirse o tomar vacaciones, la ciudad también es ideal para hacer negocios. Los hoteles baratos en Ámsterdam han diversificado su oferta de servicios y muchos de ellos se han enfocado en el sector de empresarios que buscan ampliar sus empresas en la capital holandesa, poniendo a su disposición todo tipo de facilidades para este propósito. El Hotel Memphis es una gran opción para apuntalar nuestros negocios en Holanda. Se trata de un establecimiento de categoría cuatro estrellas que nos ofrece habitaciones desde los 85 euros por noche. Las habitaciones, de estilo inglés, son medianas y hacen juego con el estilo tradicional de la fachada del hotel. Este hotel lo ubicamos saliendo del centro de Ámsterdam y queda muy cerca el Music Hall y del Rijksmuseum. Otra buena elección es el Hotel NH Central Station, también de categoría cuatro estrellas y que nos ofrece alojamiento por 93 euros la noche en el norte del centro de Ámsterdam donde hay muchos centros de ocio para disfrutar también. También de cuatro estrellas es el Hotel Novotel Ámsterdam que se encuentra ubicado en una zona financiera con bastante movimiento, cerca del Recinto Ferial Rai. Este hotel cuenta con excelentes áreas comunes como el restaurante y el bar que son bastante amplios y cuentan con una carta y platillos muy variados. También encontramos una zona de descanso bastante espaciosa y muy bien decorada en donde podemos ultimar nuestros negocios. El Hotel Parkhotel también es otra opción de establecimiento de cuatro estrellas en Ámsterdam. Este hotel cuenta con un complejo de siete plantas que se ubica muy cerca del Rijksmuseum, el Hard Rock Café y el Casino Holland. Aquí disfrutaremos de cómodas habitaciones con vista al Lido. En ellas hallaremos televisión de plasma, entre otros detalles que marcan la diferencia. La zona que recomendamos con mayor entusiasmo dentro de este hotel es el restaurante. Se trata de un espacio amplio con ventanales que salen del piso y llegan hasta el techo y en donde se sirve una exquisita fusión de platillos de comida asiática. Además encontramos otras excelentes prestaciones en este hotel del centro de Ámsterdam como su tienda o su boutique en donde podemos hacer compras, o su gimnasio en donde podemos ejercitarnos durante nuestro viaje.